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en San Juan Playa, Alicante

casos clínicos

Coko es un teckel de 5 años con parálisis de las patas traseras. Le recomendaron cirugía para resolver la hernia discal que le habían diagnosticado, pero los dueños se decantaron por un tratamiento con acupuntura. Al mes de tratamiento, Coko llegó caminando a la clínica.

Duna es una Pastor Alemán a la que habían diagnosticado esta grave enfermedad neurológica, que hacía que casi no pudiese andar y que tuviese vómitos constantes ya que frecuentemente se acompaña de megaesófago. La habían estado tratando con medicación pero casi no se observó mejoría, por lo que su neurólogo nos derivó el caso. Su dueña, antes (video youtube) de venir a tratamiento, se estaba planteando la eutanasia porque Duna no tenía ninguna calidad de vida. Gracias a la Medicina China, Duna volvió a hacer una vida normal (video youtube).

Wendy es una perrita yorky que llevaba muchos meses sin solución para su dermatitis seborreica, con mucho picor y caída del pelo. El tratamiento convencional no estaba surtiendo efecto por lo que vino a vernos. Con un cambio en la alimentación, fitoterapia y acupuntura vemos el gran cambio que se produjo.

Atenea acudió a urgencias por una diarrea hemorrágica y se le diagnosticó una leishmania muy avanzada con grave afectación del riñón. Pese al tratamiento farmacológico recomendado el pronóstico era muy malo, por lo que su propietaria optó por pedirnos una segunda opinión y le aconsejamos un tratamiento integrativo con Medicina China.
Meses después, su analítica de riñón está perfecta, ha recuperado el peso perdido, y sigue disfrutando de la vida.

Ares es un galgo que tenía ansiedad por separación, que se manifestaba por destrucción y eliminación inadecuada. Tomaba una medicación muy fuerte que lo tenía un poco aletargado, pese a su carácter juguetón. Le hicimos acupuntura y le dimos fitoterapia y Flores de Bach, y le recomendamos modificaciones en su rutina diaria. Actualmente no tiene ansiedad por separación y le hemos retirado por completo la medicación.

“No, eso ya es que es mayor”, es una frase que escuchamos demasiado a menudo. Aunque un animal sea mayor tiene derecho a tener una calidad de vida que le permita vivir sin sufrimiento. Parece mentira el cambio que se produce en los animales geriátricos tratados con Medicina China. Al quitárseles el dolor, rejuvenecen, vuelven a jugar, ladrar, subirse al sofá y a hacer todas aquellas cosas que hace años que no hacían.